Listening Beethoven - MAR CANTÓN -giving peace to my soul-
Gracias Carlos por descubrirme al maestro como nunca antes... Me he empapado el alma con sus indescriptibles sonidos -ignorante de mi- solo me dejé guiar pon sus pausas, sus silencios...por su maravillosa música... y hallé en mi la forma, y dejé salir lo que me dictaba...
Lo necesitaba tanto...
...y mis mano manchadas al fin.
Listening Beethoven - MAR CANTÓN -giving peace to my soul-
Listening Beethoven - MAR CANTÓN -giving peace to my soul-
Me reencuentro de nuevo bajo un montón de capas de lodo, me reencuentro y sonrío, y me siento en paz durante unos momentos que quisiera eternos.
(Me reencuentro a mí misma como a los 13, ó a los 15 años. Y me vuelvo a sentir en casa.)
Tras darme cuenta de que la mayor piedra en mi camino ha sido tratar de ser como no soy, como no quiero ser: como a los demás les gusta.
Eso me ha mutilado infinidad de veces causando el mayor dolor que un ser humano puede infringirse a sí mismo.
Trabajando duramente en el "Nunca Más" definitivo. Hasta la extenuación si es preciso.
Soy Mar, soy gris, y azul, y verde.
Pero ante todo soy Mar.
(Quizás la única ventaja de haber querido complaceros durante tanto tiempo sea que con cierta edad uno tiene menos posibilidades y ganas de acabar colgándose en la cocina de su casa, aprendes a querer vivir como nunca, como no se sabe aún cuando se es más joven.)
Al final de este viaje... al final sé que me acabarán matando los pesticidas que le echan a las plantaciones de tabaco ni si quiera la nicotina ni el aguarrás.
Para quien aún no lo sepa soy fumadora, sí, y consentida. Toda yo o al menos alguna parte de mi debería vivir bajo un microscopio de última generación, de esos que hacen ¡funnnngggggg! y ¡tachánnnngggggg! al encenderse y viven bajo 200 km de tierra, escondidos del "enemigo" colaborando en las más apasionantes investigaciones médico tecnológicas y futuristas... pero pertenezco al tercer mundo, mejor dicho, al cuarto... y a mis pobres médicos les da "noséqué" negarme este arcaico y apestado último vicio de la "civilización humana"... No, no les miento.
No sé si es la química (creo que no pero es más fácil tripearlo pensando que sí) ...pero siempre me he sentido un poco como Rutger Hauer interpretando a aquel replicante en esa impresionante y "topicadísima" última escena de Blade Runner : “Yo…he visto cosas que vosotros no creeríais. Naves de guerra ardiendo más allá de Orión. He visto rayos-c resplandecer en la oscuridad, cerca de la puerta de Tanhauser. Todos esos… momentos se perderán… en el tiempo. Como… lágrimas… en la lluvia. Es hora… de morir”.
... Tan dramática, tan visceral, tan apocalíptica, tan conspiranoica, tan pirada... tan Jesús en el tempo que no entre los pobres, tan niño muriendo entre los brazos de su padre, tan padre viendo morir a su hijo con lágrimas y vómito en la mirada, en mitad de cualquier lugar llamado "Guerra"... tan "Mar". Mar Cantón.
Es más fácil creer que la química me ha agujereado el cerebro y ¡qué leches!, es cierto, literalmente, lo miréis como lo miréis lo es. Incluso antes de aquellas naves de guerra ardiendo más allá de Orión, puede que incluso antes de salir del vientre de mi madre, incluso si tuviera los recursos suficientes (que son muchos pero sólo están al alcance de unos pocos -y todos son muy feos-) os demostraría que salí con el cerebro "planificadamente" agujereado de ese lugar bajo 200 km de tierra... y algunos incluso me creerían, suele pasar, vemos tantas pelis...
Pero no soy mujer de recursos, sólo soy mujer de agallas.
Los de Tanhauser me dejaron tirada aquí con algún fin en algún momento sin libro de instrucciones y con el cerebro como un queso de Gruyère (aunque al mirar en "SanGoogle" cómo se escribe he leído por encima que en verdad éste no tiene agujeros, qué cosas... O_O), y aún sigo viendo los rayos-c, y no tengo que soñar ni estar dormida.
Y cada vez son más nítidos, tan hermosos y terribles...
Mi telediario son podcast de La Rosa de los Vientos y Elena en el país de los horrores, con ésta última y sobre todo en mis "Salas de espera" (algunos las conocéis) aprendo psicología, sociología, "humanología"... Estudio arte casi con cada miligramo de aire que respiro por muy contaminado que esté, el arte señores, nace en cualquier lugar, es de las pocas cosas que nos sobrevivirán, que hablarán de nosotros de quiénes fuimos realmente. ¿Qué más puedo pedir?
Yo aún sigo perdida, en el laberinto, buscando al mismo minotauro que algunos de los que me leeréis.
No tengo ninguna respuesta, cada vez me hago menos preguntas y sin embargo soy más curiosa a cada minuto que pasa... pero acabo de cumplir 42, como decía un "bichito malo" nunca tuve un "buen chasis", así que lo mismo es la menopausia, la vejez o la presbicia (ppprrrffffffffffff.... jajajajajajajaja, a estas alturas me vienen con presbicias, no me aburro, es imposible...).
Y es que los agujeros hacen que algunas cosas entren en mi cabeza y al rato salgan, en cambio otras entran y no se van jamás.
Mientras, ese invento que llamamos tiempo... se pierde... como lágrimas en la lluvia, como lágrimas en el mar.
Pero aún no es hora de morir.
Y es que... pasé por aquí un momento (FB) y os añoré tantísimo que no pude evitar dejaros uno de mis "ajados galimatías lleno de tristeza, lamentos y negatividad que me caracterizan" para que sepáis ante todo que estoy bien y os echo en falta, que sigo en la lucha, que mi "no daros la coña" foma parte de ella inevitablemente (ya ha de estar la cosa jodida para que yo me calle del todo, ja!), y que si un día vuelvo os arrepentiréis de haberme dado tanto cariño y sustento, todos, sí, incluso aquellos que no lo crean. GRACIAS.
Mar, Mar Cantón, alias "la kiNki".
P.D.: Hoy no hay fotos, ni canción... no cabrían todas :-)
"...Le escucho desde mi orilla. Su espuma que se destruye y grita, su espuma vomitada y digerida mil veces. Y diría que se duele, que cada ola es un gemido. Se diría que gime y se contrae para expandirse luego con más bravura y morder la arena con rabia. Golpeando las piedras, arrastrando conchas, trozos de colores. Llevándose la vida y escupiéndola muerta.
El mar está semihundido, como el perro de Goya. Igual que su perro."
"Así me siento", Mar Cantón, infografía, 2008 Como un embrión eterno... Creo que no hace falta añadir nada más. Y ésta canción, hoy, me la dedico a mí misma, al vampiro que me habita y mantiene vivo lo único que importa y permanece en mi interior. A lo que siempre fui y seguiré siendo, incluso más allá de la muerte, incluso más allá de la muerte en vida. Vida que me fue arrebatada demasiado pronto... que suenen los tambores, que ensordezcan al universo, que me levanten del lecho marchito y velvan a salvar mi alma.
Una vez más...
Adéntrate en estos brazos de nuevo Y túmbate junto a mi El compás de este
tembloroso corazón Ahora mismo redobla cual tambor Late por ti, sufre por ti
Y no sabes como suena Puesto que es el tambor de los tambores Es la
canción de las canciones
Una vez tuve la rosa más rara Que nunca antes se había dignado a
florecer El crudo invierno heló su capullo Y me la arrebató demasiado pronto Oh soledad, oh desesperanza Para buscar los confines del
tiempo Pues no hay en el mundo entero Un amor más grande que el mío Amor,
ay amor, amor...
aún así todavía cae la lluvia Amor, ay amor, amor...
aún así odavía caen las noches Amor, ay amor, amor...
sé mía para siempre Amor, ay amor, amor... Déjame ser el único Que te resguarde del
frío Ahora los suelos del cielo se engalanan Con estrellas del oro más resplandeciente Brillan por ti, brillan por ti Arden para ser vistas por todos Adéntrate en estos brazos de nuevo Y libera mi espíritu...
Dedicada al Mar...
(Annie Lennox - Love Song For A Vampire Traducción extraída de internet)
(Ambas imágenes son de Google, autores descnocido para mi)
Pocas personas llegan a cambiar la historia a cualquiera de sus niveles. Cuando escuché a grandes pero inmensos rasgos datos sobre la vida de Coco Chanel (Saumur, Francia, 19 de agosto de 1883 - París, 10 de enero de 1971) de la Silvia Casasola("Mujeres con historia", La Rosa de los Vientos), me quedé gratamente impactada. Todos sabemos quién es (o casi) pero yo al menos apenas sabía de todo lo que hizo, ni de su vida, que no deja de ser más que interesante.
Mi sorpresa no vino de la mano de todos los más que interesantes datos desconocidos para mi sobre el trabajo de esta mujer que dictó frases para la posteridad: "La moda se pasade moda el estilo jamás" que abanderó con sus actos de por vida, "Me permití el lujo de vertir como vagabundas a las mujeres más ricas", y vaya si lo consiguió... Una mujer que hizo cosas aparentemente tan simples como inventar los "bolsos con cadena" para poder tener las manos libres, poner de moda lo que después se denominaría "Estilo Garçonne" entre sus contemporaneas, eliminar de nuestras vidas los corsets liberando así nuestros michelines...
"Parecen morcillas recauchutadas cuya carne está oprimida por las fajas", "van tan ceñidas que no tienen movilidad, como comen demasiado están gordas y como están gordas y no lo quieren estar comprimen su cuerpo deformando su figura natural, al inventar el jersey liberé el cuerpo, por fin podían respirar". ...introducir en nuestro diario los pantalones, impensable en aquella época y básico para todas las décadas posteriores, enseñar primero nuestros tobillos y después nuestras piernas, "sacar del luto" el color negro para poder vestirnos con él a todas horas, inventar la bisutería para que no sólo las señoras ricas pudieran lucir joyas... Sus "creaciones" en el completo sentido del verbo "crear" fueron incalculables, también se encuentra entre ellas el famoso traje de chaqueta corte Channel que aún perdura intacto en sus formas hasta la época actual (puede no ser de mi gusto pero no por ello dejo de reconocer el valor histórico, creativo e innovador de la prenda).
Pero como decía no vino (sólo) por aquí mi sorpresa, ni siquiera por el hecho de que fuera una de tantas personas, mujeres, capaces de romper moldes en épocas difíciles y mantenerse fiel a sus convicciones hasta el final de su longeva vida.
En aquel entonces aún no existían los "diseñadores de moda" como tal, solo los sastres y modista que se limitaban a confeccionar lo que se les pedía, no eran personajes famosos con imperios que se codearan con lo más alto de la sociedad, la "moda" tiene una larga historia, tan antigua como nosotros pero no así sus creadores. Ser "diseñador de moda" es un oficio que sin pretenderlo "creó" también Coco Chanel y lo hizo con claras pretensiones al margen de su sobervia, carácter luchador, transgresor, competitivo, antipático a veces... con lados oscuros también como los de cualquier ser humano necesarios e ineludibles en toda vida y enriquecedores como los mejores, por más vergonzosos que algunos, en su caso, sean o puedan parecer (no existen datos concluyentes).
Lo hizo porque no soportaba vestir como una morcilla, vivir incómoda ni ceñirse a las normas. Y su deseo personal liberó a muchas mujeres, su herencia es más que patente. No se conformó con guardárselo para sí, llegó más lejos llamada por la ambición y la supervivencia, sabía que las cosas debían cambiar y se convirtió en un icono que modificó para siempre un importante aspecto en la vida de las mujeres. Creó un imperio, hizo una fortuna, sí, consecuencias habituales en nuestra sociedad y gratas para quien, en este caso, las merece.
¿Y qué vino después?, ¿qué tenemos ahora?, hizo escuela y durante el ocaso de su vida ya despuntaban otros creadores como Balenciaga o Christian Diorque tomaron su testigo.
Después la carrera se hizo infinita y de aquel fascinante cerebro surgieron (como ha pasado a tantos visionarios en la historia) mil cabezas de serpiente que como una malévola hidra han teñido de basura (a mi humilde criterio) una profesión digna y honorable... millones invertidos en vestidos imposibles de llevar (lo llaman arte y sí, no voy a negar que lo sea... para los museos), manipulación continua de las masas, seres humanos computerizados que visten sin criterio propio "lo que está de moda" sin ningún "estilo", modelos que viven vidas insufribles y triunfan a costa de escalar "ceñidas vitalmente" lo imposible para llegar al candelero pasando a veces por la "aclamada" anorexia, la bulimia y otras lindezas, niños que son millonarios antes de saber qué es el dinero... una "industria" como la de la más cutre bollería que ha dejado muy atrás el buen hacer de la deliciosa repostería, sana y bien hecha, en este caso la búsqueda de la elegancia y la "creatividad" disfrazada de arte y glamour de pastiche, pisoteando el estilo y premiando el "borreguéo" que dejan muy atrás el bienestar, la comodidad y la innovación auténticos.
En este sentido resulta pues más que "curiosa" y extrañamente antagónica la actual figura del "cazatendencias", que a veces visita los barrios más pobres de las ciudades para "robar" el estilo a los que con poco se lo saben crear para después pasarlo por el tamiz de la industria de la moda. Sí, a veces esa prenda que de pronto marca tendencia mundial, o esa marca que tiriunfa vistiéndonos a todos, fue creada por alguien anónimo en su casa, sin más intención que "ser diferente", que no ir "a la moda"... puede que la acabe viendo sorprendido en todos los más "envidiados" escaparates o incluso en su televisión, en las más aclamadas pasarelas.
Un negocio que como el fútbol, la política y otros tantos olvidaron su esencia para convertirse en monstruos que nos devoran y a los que con gusto alimentamos.
Todo este contraste me sorprendió... aunque ya no sé ni por qué me sorprendo...
Dijo Marilyn Monroe"Yo para dormir sólo llevo dos gotas de Channel nº 5", y convirtió un perfume en un icono como fue ella misma. Única. Y ambos perduran intactos hasta nuestros días. Esas cosas ya no pasan, quizás somos demasiados con demasiados intereses, quizás todo vaya demasiado rápido para que, actalmente, los iconos duren más de dos horas.
Acá les dejo el audio del espacio "Mujeres con historia" que lleva Silvia Casasola en "La rosa de los vientos", para que lo disfruten y saquen sus propias concusiones.
Conocemos a la mujer que revolucionó el mundo de la moda en el siglo XX
"Viví mi vida dando por sentado que todo lo que no me gustaba tendría un contrario, algo que sí me gustaba". "Todos los días pensaba en cómo quitarme la vida, aunque, en el fondo, ya estaba muerta. Sólo el orgullo me salvó".Coco Chanel
(Disculpen mi ignorancia si utilicé algún término equivocado, la moda no es mi fuerte)
(Fuente de la foto: "Tejiendo el mundo", autor desconocido.)
Hay lugares a los que el destino, la historia, la casualidad o la causalidad deciden marcar para siempre y en este caso no por uno sino por varios "acontecimientos". Escuché de su existencia y con sólo la hermosa musicalidad de su nombre me quedé atrapada sin conocer aún ni por asomo los luctuosos acontecimientos que le han dado fama a este pequeño trozo de "tierra" junto a la costa veneciana. No importa si se cree o no en las almas en pena, en este lugar debe haberlas por "imperativo legal" y ni el más brillante sol italiano brillando sobre el Adriático o sus, imagino o quiero imaginar, verdes viñedos me podrían ya otorgar ninguna placentera sensación o un minuto de paz, no creo que haga falta esperar a la noche para que el más ancestral de los miedos le quiebre a uno el alma, el miedo a la muerte, o peor: a su antesala.
Si la muerte tuviera raíces... un origen o una casa, esta isla sería una digna candidata a ser su tierra madre, su útero. No me veo capaz de arrimar a mis labios sus, al parecer, tan ricos y famosos caldos y menos aún de tragarlos o digerirlos. Demasiado dolor acumulado para un espacio tan pequeño que sólo es el resto abandonado de la devastación, la pesadilla y la miseria.
Así se me antoja imaginar a este pequeño lugar, "Poveglia, la antesala de la muerte".
(Esta entrada está completamente inspirada en "Poveglia, la isla de los muertos", del blog: "Tejiendo el mundo". Desde aquí quiero dar las gracias a su autor. Aún así recomiendo a los interesados buscar más información si así lo deséan en Internet.
(La mía ha escogido hacer un Edén de esta pesadilla. Sigo trabajando en ello.)
2) Tengo que quitar el enlace a la página del 15M. Y seguramente actualizar más cosas (al margen de los errores técnicos) acordes a mi actual estado... Cuando me apetezca...
No fue hasta mis treinta y tantos que en unas complejas circunstancias fui a dar con alguien que con un simple garabato en la parte trasera de una receta me brindó las llaves de mi propio castillo. De mi entrecomillada "fortaleza".
Ella era mi neuropsicóloga en la sombra y yo una enferma con demasiadas dolencias complicadas y coñazo rodeada de necios, que entre otras cosas quisieron apartarla de mi. Así que empezamos a vernos "a escondidas", dicho más correctamente: de forma extraoficial. Yo accedí por pura necesidad y plena confianza en sus técnicas; ella por vocación y firmes principios. Ahora apenas puedo recordar cuánto tiempo estuvimos juntas como especialista y paciente. Todavía hoy, ya sin necesidad ninguna a veces me escribe de tanto en tanto para preguntar "cómo va", y de tanto apenas puedo contarle ni la mitad, así que ya que me ha dado por poner en firme mis pensamientos, aprovecho, así me lee un poquito si le ape.
El garabato representaba una cebolla pero yo, ahora, prefiero imaginarlo como "una alcachofa" (o alcaucil). Un ejemplo tan sencillo describía mi situación de absoluta desprotección emocional frente al resto de personas que me rodeaban desde el mismísimo día en el que aparecí en el mundo.
Hoy estoy segura de que si no fuera por esta desmesurada empatía y extraordinaria hipersensibilidad que poseo sería una auténtica sociópata y quién sabe qué más, pero aún conservo los tornillos bien apretados (los importantes al menos).
En realidad, el problema es mayor y estaría mejor definido así: soy una auténtica sociópata con una desmesurada empatía y extraordinaria hipersensibilidad.
Así que no puedo ejercer.
Lo de la hipersensibilidad viene de serie... es un mero hecho hormonal (o emocional o como quieran llamarlo quienes quieran llamarlo de alguna manera) constatado, el primero que me lo dijo con palabras "sabias" fue un ginecólogo pero la vida me lo ha estado demostrando constantemente. La empatía "me la pongo" yo porque no me da ningún reparo reconocer lo empática que puedo llegar a ser si me lo propongo o me pillan con la guardia baja... esto es... sin "la venda". La venda que nos ayuda a no ver todo aquello que nos resulta doloroso, incómodo, inapetente... a ser un poco más desgraciados. O sencillamente desgraciados, a secas.
La situación era la siguiente, yo era una alcachofa sin hojas, más bien el corazón de una alcachofa tierno, rico, jugoso (para quiénes gusten de estos vegetales) y carente de sabiduría alguna para defenderse agarrado a su tronquito, así había vivido treinta y tantos años. No tenía hojas, ninguna, absolutamente ninguna, así que todo me llegaba directamente al corazón: lo bueno y también lo malo.
Vivir así, se los puedo asegurar es terriiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiible. Pero qué prodigioso día aquel en el que lo descubrí.
La tarea comenzó nada más salir de la consulta entonces y hoy, algunos años después, aún continúa, de hecho no creo que la termine no sólo es que me haya pillado ya mayor es que creo que nunca se llegan a terminar estas cosas.
Empecé con las primeras hojas, las más tiernas y cercanas al corazón, y cómo dolían... unos cuantos golpes duros de estos que te da la vida de cuando en vez ayudaron a que el trabajo se fuera realizando con bastante rapidez, incluso mucho más de la ya deseada de por sí (o de por "mí"). Poco a poco se iban endureciendo, la costumbre supongo, la experiencia... como en todo trabajo las cosas se van haciendo mejor, y al final acabas construyendo las hojas cada vez más duras sin casi proponértelo. Las de afuera. Las que realmente protegen a todo el conjunto. Esas que cuando uno quiere comerse una alcachofa ni si quiera chupa, se tiran directamente por desagradables, fibrosas y con poca chicha.
Escribo y sigo sin saber el tiempo que ha pasado desde que era un corazón en vivo hasta ser una fortaleza correosa. No mucho. Eso sí lo sé. Tiempo récord.
Las fases de la mutación son muchísimas, es como viajar en "una montaña rusa de emociones" constantemente, como levantarte cada mañana mirarte al espejo y sentir que no eres la misma que el día anterior, o que el minuto anterior. Como beber demasiado y no estar segura de saber si la estás cagando en una conversación "seria o profunda", o si el chiste tuvo gracia. A veces te sientes como si te hubiera tocado la gran lotería y otras tan pobre que incluso perdiste la ropa y andas desnuda enseñándolo todo. Es como si la mesura no existiera, no es un camino lineal.
Es como la alcachofa: un garabato.
Pero ¡Ay, de mi!... al poco de tener ni alcachofa casi estrenada empecé a encontrar un cierto equilibrio en mi interior. Aprendí mucho. Aprendí a defenderme. Aprendí a no meterme en berengenales, o al menos a ser consciente de que me estaba metiendo cuando lo hacía. Aprendí de la palabra desconfianza, de la palabra escudo, de la palabra ignorancia, de recelo, de distancia, de tiempo... y la palabra "inocencia" se fue diluyendo. Me autoengañaba, quería pensar que no, seguir siendo la misma... pero ya era imposible.
Todo tiene un coste y la inocencia se fue al carajo.
(Luego llegaron la incredulidad y la ira... más tarde el por fin ansiado sosiego [o casi] o el principio de la resolución del dilema y la claridad, la verdad es deseable pero no siempre dulce).
Sentada dentro de mi nueva cápsula espacial ("La Alcachofa") aprendí a ver el mundo desde la venda que nunca tuve, pero yo sabía de ver sin vendas. Llevaba una vida entera viviendo sin ellas, y conforme se creaba el equilibrio en mi interior aprendí del arte de "usar las vendas a demanda", no con maldad, no... "inocentemente" (en este caso sí), como hace todo el mundo... en LEGÍTIMA DEFENSA.
Y entonces comprendí para qué sirven realmente, por qué se usan, por qué existe la necesidad de vivir con vendas incluso cuando creemos no llevar ninguna y nos empeñamos en jurarlo sobre una "biblia" si hace falta de lo convencidísimos que estamos y lo "claro que lo tenemos"; por ejemplo, el que ve a la virgen muchas veces la ve de verdad otra cosa es que sólo la vea él... y meternos en las posibles causas de este fenómeno sería descarriar... el caso es que no me gusta juzgar a las personas a la ligera porque sean capaces de ver cosas de las que yo no soy capaz... y menos si creyera en ellas que no es el caso. Pero no podemos negar que si alguien ve a la virgen muchos católicos de golpe de pecho lo tildarían de chaladura desde el minuto uno y la Iglesia de Roma lo primero que haría sería tratar de zanjar el asunto antes de que trascendiese y se montara "una romería". No es nada fácil demostrar que ves a la virgen de verdad (o de mentira)...
... En fin, lo dicho, que me estoy descarriando y tengo tendencia, volvamos a la alcachola y a las vendas.
Sólo cuando de verdad empecé a usarlas sin darme cuenta en mi día a día, a demanda como las aspirinas ya más fuerte y protegida (las vendas, en ese sentido, son parecidas a la utilidad que poséen las hojas de la alcachofa) reparé en ello y me esforcé en entenderlo (también tiendo a complicarme la vida). Como estoy compuesta de extremos ya antes descritos empecé a probar a no usar las vendas pero ahora ya protegida por mi querida alcachofa (por aquello de la empatía y la sociopatía, morbosilla que es una). Es decir, a ser consciente plenamente de cuándo me protegía por egoísmo puro y duro y cuándo no. A distinguir las cosas que verdaderamente me dañarían sin hojas y las que no. Aprendí a reconocer ante mí misma cuándo usaba vendas por pasotismo y cuando las usaba en legítima defensa...
Una de las conclusiones que saqué fue que el egoísmo y la autodefensa son lo mismo (al menos en el caso que expongo).
Por muy desgraciados que seamos siempre habrá alguien más desgraciado todavía (según nuestra vara de medir), y por muy felices que seamos siempre habrá alguien más feliz todavía aunque no nos apetezca pararnos a reparar en eso cuando nos sentimos o creemos los seres más felices de la tierra, pero en cambio sí nos consuela el dolor ajeno, de hecho es hasta necesario (he de aclarar que nunca lo fue para mi, y ahora menos que nunca a cada uno le duele lo que le toca y quien diga lo contrario le aseguro se equivoca).
Nadie sabe de dónde viene, quién es, o hacia dónde se encamina y lo peor, la inmensa mayoría de la población humana ni se lo plantéa (al menos no en público, no mola)... "esos son cosas de entendidos, filósofos, científicos, pirados, gente con mucho tiempo para pensar..."... pero muchos juran saberlo, un ejemplo fácil es el de las personas religiosas o... mejor llamémosles "místicas", porque hoy en día... empieza a ser complicado distinguir con tanta religión disfrazada de "New Age". El caso es vivir tranquilo, no comerse el coco. No sufrir. El ideal hoy en día es: "SER FELIZ POR COJONES", y si para ello tenemos que dinamitar con el pensamiento a toda la población mundial aplastada, engañada, ninguneada, hambrienta, enferma, asesinada, torturada... muerta, incluyéndonos a nosotros mismos, los/nos dinamitamos. Y no nos tiembla el pulso: es, repito, "legítima defensa".
"Quién podría vivir pensando en el dolor ajeno las 24 horas del día sin acabar suicidándose, qué podemos hacer nosotros si no somos nadie, simples impotentes, si además la culpa es de <<LOS OTROS>>"... "LOS OTROS", ¿QUIÉNES SON LOS OTROS? esos que parecen como vivir en un plano paralelo de la existencia, los demonios de la nueva era: los gobernantes, las corporaciones, las multinacionales, los poderosos, los ricos...¿GOBERNANTES DE QUIÉNES?, ¿CORPORACIONES Y MULTINACIONALES PARA QUIÉNES?, ¿PODEROSOS Y RICOS A COSTA DE QUIÉN?... si no fuera por nosotros no existirían "LOS OTROS", y si pudiéramos formaríamos parte de ellos, de hecho muchos ya lo hacen/hacemos, TODOS... pero es que tienen/tenemos que vivir... en esta sociedad no se vive criando ovejas o cultivando lechugas en mitad del campo, hacen falta "MUCHAS COSAS", y "HAY QUE COMPRARLAS".
¿Y mientras? "NO SEAS MEMO, TÚ NO PUEDES HACER NADA, DISFRUTA QUE SON TRES DÍAS MAL CONTADOS, TOCA MADERA Y DA GRACIAS POR LO QUE TIENES (con tono de abuelilla "resabiá"), si quieres MANIFIÉSTATE EN LAS CALLES, GRÍTALES AL AIRE QUE SON UNOS HIJOS DE PUTA, TEN UNA IDEOLOGÍA FIRME Y POR SUPUESTO DE IZQUIERDAS (¿¿¿???), PERO NO TE PASES... NOP... tienes salud, quizás hijos, con suerte amor, un trabajo (aún), una casa, una tele... y a un tanto por ciento inmenso del resto de los seres humanos para regocijarte pensando que siempre se puede estar peor... a veces hasta nos manifestamos por ellos incluso, pero aquí, en nuestra tierra firme y segura (a lo que añado "¡JA!"), eso de ir a ayudar a la peña a la quinta puñeta como que... "yo mira, tengo ya mis problemas y casi que no... que si pudiera Y SIRVIERA DE VERDAD PARA ALGO... pues sí, pero total, si ya hay tantas buenas personas haciendo cosas y uno lo piensa, realmente tienen vocación... pero, no sé, ¿sirve?, ahí siguen, igual... aunque si no fuera por ellos... no es mi vocación, la mía no, la verdad, o no estoy hecho para eso, y ¡qué coño! que también me he partido los cuernos para tener lo que tengo, y he luchado mucho en mi vida... yo ayudo en lo que puedo...Y YA BASTANTE HAGO CON TRATAR DE CAMBIAR MI ENTORNO, eso es lo importante, hacer al menos lo que se puede EN TU ENTORNO"... Y tampoco les falta un ápice de razón.
Eso es una trampa... o una de ellas, en verdad todo es un campo minado.
Por ello pasé de la incredulidad a la ira cuando empecé a saber de verdad, a abrir los ojos de verdad a una minimínúscula parte de las cosas que verdaderamente ocurren cada día, a cada minuto en este planeta, aquí al lado o en la otra punta... en mi alcachofa, sí, pero sin vendas, sin excusas, sin peros... no, yo tampoco me iría al Congo de misionero, no tengo vocación y ya tengo bastantes problemas, con hacer de mi entorno un lugar mejor ya hago bastante.
Pero además tampoco creo que esas acciones (que son más que admirables y hacen felices a muchos con muy poco a costa del enorme esfuerzo de otros con mucho amor que dar, de el de VERDAD) sirvan más que para lo que acabo de escribir entre paréntesis. Porque "LOS OTROS", no viven en otro plano, somos nosotros mismos en diferentes circunstancias. Todos los seres humanos somos exactamente iguales. Que la genética, las circunstancias, la cultura, e INCLUSO, las decisiones y esfuerzos personales nos hagan tirar por unos caminos u otros es irrelevante. Todo puede cambiar de un segundo al siguiente y volverse del revés, nadie es inmune pero vivimos más tranquilos pensando que sí lo somos u obviando que algo así pueda ocurrir. LÓGICO.
Estamos hechos para sobrevivir. El instinto de supervivencia rige nuestras vidas. Y si para ello "como supuestos seres inteligentes" tenemos que creer en dios, en el demonio, en el amor incondicional o en las voces que existen dentro de nuestras cabezas lo haremos, nos protegeremos, pero no de "LOS OTROS" sino de NOSOTROS MISMOS.
Y ahí reside la diferencia, el matiz. ESTA ES MI VISIÓN DE LAS COSAS EN ESTE MOMENTO.
He llegado a verlo con una claridad tan meridiana como el sol que empieza a salir y a deslumbrarme, o como el que jura ver a la virgen que es como los más (ojo, lo harán en legítima defensa propia) me verán a mi. Por que ver todo esto, ser consciente, y creer que merecemos un ápice del aire contaminado de mierda por nosotros mismos que respiramos sería como hacerse el harakiri. Va contra nuestra naturaleza (me refiero a hacernos el harakiri no a contaminar el aire).
Yo decidí hacérmelo. Ir contra natura.
Pero un buen día no pude más, no quise saber más, con lo poco que sabía tenía suficiente y os puedo jurar que me paso por el arco del triunfo las noticias relacionadas con "la crisis", española o mundial, la eurozona, la merkel, el rajoy, el señorito andalú que vota al psoe, el progre que vota al pp, la independencia catalana, la economía española o mundial, las ideologías, la política, por supuesto a los políticos (aunque lo quieran "hacer bien" y en sus casas sean unas maravillosas personas, de hecho, no digo que todos pero muchos psycokillers lo son, también lo eran los miembros del partido nazi, y seguro que Obama adora a su perro...)...
Estoy asqueada de ser humana, no me gusta el mundo. Aborrezco produndamente esta especie a la que pertenezco y sin conocer ninguna otra cosa diferente (como hacemos con todo, pues carecemos de referente alguno para comparar) creo que somos la puta peor plaga que ha sufrido este bendito planeta con tan malísima suerte y todas las criaturas que lo habitan. Exceptuándonos a nosotros mismos, claro... o no.
La venda se me ha perdido... al menos de momento, porque cuando la encuentre seguramente volveré a usarla sin duda ¿cómo sobrevivir si no?... por ahora manteniéndome al margen, porque mi corazón de alcachofa "está en los huesos" (siempre me encantó esta frase de Sabina, "ése que canta").
Y como no puedo coger bichitos en el mar "me voy a China", uno de los grandes placeres de la civilización: los videojuegos, los uso sin pudor para evadirme y gracias a ello puedo pensar con claridad y darme cuenta del asco que tengo sin acabar delirando como suelo, padeciendo del hígado o vomitándolo todo (literalmente) hasta echar la bilis que ya no debería tener, y como decía Paco Gandía, esto es verídico... supongo que a falta de vesícula serán ácidos del estómago, pero esto es también descarrilar... Estoy mejor. Mucho mejor... (del estómago).
Las vacaciones de facebook han sido involuntarias y forzosas al principio, sentía náuseas y al apartarme, desaparecían... empezaba a darme cuenta de por qué pero no quería abandonar mis cosillas, mis dibujillos, mis amigos virtuales o lejanos geográficamente (tengan en cuenta que por causas de salud la geografía que manejo se ha visto seriamente mermada)... Desde que que esta red social (digo ésta, porque es la que uso) se ha convertido en un millón de panfletos políticos baratos y manipuladores mi salud se desintegra. No puedo disfrutar de lo poco agradable que tiene. Las cosas están cambiando demasiado y demasiado rápido hacia peor. Pero sé que esto es "mi problema". Así que ahora tengo puesta una inmensa venda desde el lugar desde el que os escribo: mi alcachofa, China.
A quienes quiero los sigo queriendo igual. Los afectos y las fobias no han variado en absoluto hacia mis "contactos" y mucho menos hacia mis amigos.
Sólo hago lo que (casi) todos: no irme a África de misionera y tratar de protegerme. Hasta cualquier día de estos, ya sabéis que además soy emocionalmente inestable.
Espero estéis bien de corazón.
Mar.
P.D.: No he perdido la esperanza, es que en estos temas nunca la tuve. Lo digo por aquellos que van de "místicos" y creen en las energías positivas y negativas que se atraen y retroalimentan y ese tipo de cosas e incluso se acuestan con ellas, y también por los pasotas que piensen "ya está aquí ésta otra vez con sus pajas mentales"... y a mucha honra, por cierto. También soy súper empática con vosotros (a veces) y otras fui demasiado hipersensible, y dolió, vaya si dolió.
Me quedé a gusto conmigo misma pero qué ganicas de volver a China... y a mi casa.
Ah!!! Si alguien deséa meditar un poco sobre el tema (que lo dudo muchísimo) le recomiendo lea/escuche las últimas palabras que dijo Ted Bundy antes de morir ejecutado en la silla eléctrica y medite seriamente sobre ellas, se quedara con el mundo o no tienen sustancia, Y NO POCA. También he aprendido mucho del mecanismo mental humano a través de las mentes de algunos psicópatas.
(La canción le va al "tema" como a un santo dos pistolas, pero llevo dos días con ella en la cabeza desde el último capítulo que vimos de "Padre de Familia" O_O... y me apetecía escucharla de nuevo, quién sabe, a lo mejor a alguno le mola recordarla...)
Tras nueva caída al vacío, renací y elevando alas me lancé sin miedo al océano profundo y oscuro de las aguas que un día te prometí. Fuera del tiempo y del espacio convenido, no sé si importa, no sé si huibiera sido mejor de otro modo... al fin di a luz... al fin se acabó un parto demasiado largo, el hijo encogido en mi vientre, aullando de dolor por salir.
Mar.
Resucitar en el árido cielo de un mar exiliado del universo
Pataleo dentro del ataúd; la tierra húmeda filtra la saliva del cielo y la bebo. Azul, respiro bocanadas de ocaso; pataleo y agito la cabeza hasta que consigo agrietar el montón de nube que me entierra… y amanezco, rebroto, emerjo como una planta demente, huérfana y paralítica que babea un lenguaje recién aprendido.
Respiro. Me unto del tejido celeste que me acoge. Apalabro sentencias que mi mirada propala allende las narraciones.
Respiro. Sudo líquido amniótico (como escarcha moribunda) que las linternas de la noche lamen o sorben con el afán de competir (jugosas) con el cántico de los grillos (neo-sirenas terrestres). Shh, silencio… Desato las huellas de mi porvenir, las abandono en el lecho marino de mi tumba recién abandonada, y avanzo sin pasos hacia ese horizonte difuminado que la madrugada decapita. Avanzo sonriente, recién resucitado, hacia la absoluta oscuridad de lo concluido…, de lo decaído. Soy un acróbata de lo desvanecido, el prestidigitador barato que troca esperanzas en iluminaciones fugaces.
Deambulo esquelético de sentido hacia la dirección obtusa de tu cuerpo en la lejanía. Me callo, desprendo muerte y carne, vida y pellejo en este tránsito que me lleva desde mi ataúd hacia ninguna parte.
He abandonado el cementerio de palabras que bajo tierra me recitaba todo lo logrado; la tumba donde yacía derrotado y convencido. Seis años después me incorporo de este marasmo de sentido, pena, amor y delicia y alzo los miembros, como un vulgar Lázaro desaventajado que siquiera tiene el privilegio de contemplar a Cristo frente a su decrépita desnudez.
Alcanzo la orilla nublada de tus antiguas caricias. Paseo sin recuerdos sobre ese cálido manto mentiroso de silencio que dibuja sobre mi piel la condena de no volver a verte nunca más.
Muerto, resucitado tras los años, abrazado a este cadavérico osito de peluche que es mi esperma macerado en tu corazón exiliado de mí. Abro la boca como quien quisiera iniciar la conversación definitiva. Abro la boca y me trago todo el océano Atlántico. Ensayo gestos para atraerte y provoco temporales de susto sobre este mundo nuestro que desaparece.
Camino. Soy el pastor de las olas que borran los besos de los enamorados. Respiro. Soy el vendaval que destroza los hogares de los que nunca supieron alzar su mirada al cielo. El cielo… El cielo ahueca en su corazón un latido irreproducible y acomoda en él mi silueta por si acaso. Hinco mi mirada en sus entrañas; sé caminar, equilibrista, por sus bordes, sin caerme demasiado, apoyándome felino en los flecos marinos que engatusan a mis brazos. Y así, paso tras paso, me pierdo y sumerjo en esta nueva muerte sin cementerio ni tumbas que me acoge en el porvenir, lejos de tu recuerdo, de mis batallas, de la última oportunidad; allí donde mi insospechada sonrisa me espera, solazada e ingenua, tras tanto latido y suspiro. Allí donde ya no es necesario escudarse en un nuevo sueño, donde la esperanza ya no me asfixia cada amanecer orientándome la mirada hacia horizontes inasequibles…
Sí… Renazco, me invierto, sonrío sin la pena de los años precedentes, beso los labios de lo incumplido y me extiendo en esta nueva hierba donde no crece nada. «No fui lo suficientemente hombre para las mujeres…». Respiro, cierro los ojos y aguardo el fin del Universo…
Estaba yo mirando gambas (Red Cherrys)... soñando con seguir poblando mi pequeño mundo sumergido... llenándolo de vida...
Antes, mis mundos sumergidos sólo existían en mi imaginación, ahora casi pego la nariz al cristal y contemplo fascinada el ciclo... aletas velo desplazándose en el agua, silenciosas, branquias de carne, burbujas, hilos verdes, el murmullo imaginado de los peces en celo, camaleónica piel que se hace blanca y rosa perdiendo sus aristas negras preparando el lugar de la puesta... otro parto, tercer intento... los pequeños platys valientes con sus diminutos cuerpos nadando entre el musgo y las bocas de las colisas... la danza de la alegría tras la cena, la preciosa coral de la resurrección nocturna tras cada día...
... anestesiando, acallando los gritos y tambores en mi cabeza molida... machacada.
La casa en silencio al fin tras la terrible mañana, nódulos infectados, agujas y sangre, sillas de rueda que me hielan el alma y que miro de soslayo fingiendo indiferencia, sólo el borboteo del agua y tu andar de ida y venida previos a la cama, tú, mi vida que duermes, tras las notas de tu "Faith" con mis aullidos de dolor de mundo... y tu cansancio y tu amor, nuestro amor... las patitas de Lola en celo, su ronroneo lleno de ansiedad en mis rodillas y las Red Cherrys en la pantalla... tratando que la bradipsiquia inoculada con la maldad que sólo algunos pueden no me robe lo aprendido sobre ciclos de CO2 y O2, nitritos, nitratos que aún no comprendo teñidos de verde malaquita, de azul de metileno... (malditas medicinas, pobres peces...) intentando comprender otras formas de vida tan ajenas y tan cercanas, vidas, de estudiar y conocer biotopos sumergidos para emularlos en un pequeño rincón de la mía... soñando...
... soñando, estudiando, reteniendo, aprendiendo y atando... hoy te sé, mañana te olvido...
(¿cómo respiran las plantas?)
... maldita mielina, malditos tambores...
... podría llorar hasta llenar un 500 l. con mis lágrimas y bautizar en ellas a los peces mutilados, a los pobres payasos odiosamente llamados nemos, a los niños rotos que aprendieron a llamarlos así, rotos ya desde la médula de sus padres indecentes.
Rotos niños sin futuras alas, rota yo con ellas, con las mías puestas y sin viento... madurando la orgía de asco que hoy me habita en aguas más oscuras, mucho más que las que contemplo, las imaginarias, las que siempre me acompañaron y advirtieron, las que me salvaron de ser uno más entre la mierda.
... mi escondite...
... mi escondite pisoteado, ninguneado por la química cuyas fórmulas básicas y dadoras de creación que no de muerte trato de retener en mi mente obtusa, coja, destruída...
Reíros de los muertos... sí que perdimos la fe...
Yo no puedo.
No puedo porque soy uno de ellos.
Un cuerpo de carne muerta con un alma que se sale por cada agujero y poro, que desafía las leyes físicas aún en una sala de espera de hospital... y si me hubiera ido antes, ahora, en mi epitafio se leería entre lineas: "LOCA... LOCA ENTERRADA..." pero no me fui todavía y estoy más cuerda que nunca por eso sé que mi asco es tan real como vuestra risa.
Me mandan "un chico mono" para irme a la cama en forma de estúpida foto llena de repugnantes músculos artificiales, lo vomito en modo "ocultar" y me acurruco aterrada en la esquina del sofá al que le crezco, mirando de nuevo al mundo que aborrezco, a esa parte de mundo que siempre me avocó a llevar cola de pez y a echar agallas.
Cuántos seguís sin saber qué es el amor...
No os entiendo, no hablo vuestra lengua... miento: ya no la quiero hablar más.
Me llenaron de veneno esos que también se ríen de los muertos, qué diferencia puede haber.
Aquí abajo también hay luz a pesar de lo negra que veis mi alma y es mucho más luminosa que cualquiera de vuestras vulgares carcajadas, está limpia, inmaculada, no está manchada de sangre ni de hipocresía... ya ni siquiera de "adaptación al medio"... no cambio mi registro por casi nadie, se acabó la edad de la inocencia salvo para los portadores de luz, los únicos seres que merecen habitar este planeta, los únicos que lo acabarán heredando si les dejáis algo que heredar.
Estoy luchando sin descanso, los míos luchan sin descanso: por vivir, por ser respetada... cuánto he gritado con mi etiqueta de loca para no acabar equivocándome en nada... en nada, hasta los terrores más escondidos se hicieron realidad...
Cómo entiendo a los "Hannibal Lecter" del arte...
cómo a Goya y a Giger y a Witkin...
... cómo a la Kalho y a su bigote, a sus pesadillas en vida, a su fuerza...
Dividida entre la mestiza realidad mágica y la pureza hiperbórea... de ambas bebo por igual... aunque no sepa más de lo que aprendí, y aunque lo olvide mañana... aunque mi cerebro mutilado por las torpes y burdas manos de seres infectos no sea capaz de expresarlo ni retenerlo...
Malditos sanadores embusteros, todos, los que venden "ortodoxia" y los que venden "magia".
Y que vivan los poetas que valientes como mis pequeños platys se balancean ante las fauces de los monstruos sin miedo a ser devorados porque saben... saben que el ser humano siempre acabará devorándose a sí mismo. Que el ser humano es el único monstruo de una historia que él mismo se inventó.
Ojalá se la lleve el viento convertida en cenizas algún día, y no quede luz en el universo que la recuerde ni pueda emularla.
Ombligos sedientos de antropocentrismo...
Vuelvo al "modo" Red Cherrys, a mi rincón, a mi victoria y a mi tragedia... rebosante de amor... en mi cenote azul imposible, limpio y calmo, hermoso, transparente... plata licuada, delicada orfebrería de acuarela...
Es ya la hora en la que Lola empieza a ignorarme enredada en la mantita de pelo de cabra y el agua suena como un arroyo incesante en su oscuridad habitada.
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(ahora no pinto parajes acuáticos trato de cuidar de ellos, me ha costado mucho aprender... entiéndase que esto lleva doble sentido o quizás sólo me lo quiera explicar mejor a mí misma).
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... Esta noche es más densa que otras, más aplastante.
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Aún no he clasificado mis nuevas noches ni mis nuevos días todo está más allá de al revés... mis limitadas actividades se han desordenado completamente, cuando llega Morfeo no tiene piedad tampoco cuando me abandona, no hay sutilezas ni puntos intermedios sólo vivir cada momento de ganas como si fuera un sorbito de paZ caliente y dulce con olor a recién salida de algún horno lejano y bonito de cuento de hadas que me creo porque me da la gana y me sienta bien.
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Tengo pendiente 100 poemas, mil colores, tantos "te quiero" como caben en una mano agradecida y grande con menos de 5 dedos, quizás alguno eliminado por mutilación repentina y dolorosa... aunque esto último ya ni eso, con el dolor impuesto tengo bastante.
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Ahora mi nido es pleno y fuerte... ¿yo?... no lo sé, no echo a volar pluma alguna... ni por aire, ni por papel en blanco, ni por océanos de cielo... aunque sigo guardando las caídas de los ángeles que pasaron por las aceras que apenas ya transito.
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Que dios escribe con renglones torcidos es una frase tan manida y tiesa que me jode utilizarla... pero cómo los tuerce el muy pedazo de puñetero (y no te quejes que soy de las que aún te nombra, aunque la forma sea impuesta tan sólo por el vocabulario popular y sus costumbres, y ese sempiterno sentimiento de necesitar sentirnos protegidos por El Padre)...
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...(puede que pronto llegue una pareja de gouramis azules a casa).
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Os espera una extraña familia, padre corazón, madre bomba de relojería averiada en su punto... los hermanos bastardos... una gatita negra y algunos semejantes... eso sí: el amor es a raudales y sin intereses.
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...(Lola regresa a mi regazo... se acerca el alba)
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Pronto habrá más por estos lares, de alguna manera no me cabe duda pero ahora me pueden las náuseas literalmente.
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Buenas madrugadas para vosotros, para mi... buenos segundos días sin mañana ni tarde en 24 horas a las 5 y 23 del creo miércoles ya de algún día de enero...
Me siento en la hamaca para mirar al cielo y escuchar, así me lo pide Sharli: "mientras hago café, venga, a ver cómo te sientes después", y así lo hago... al poco tratando de sentirme absorta no puedo evitar coger el cuaderno:
"En general nunca me han gustado demasiado las tardes, quizás porque hay en ellas una apacible belleza que no soy capaz de atrapar, tiendo a pensar que son "lo que queda del día"... y antes, antes no era tan "así".
Las de primavera y otoño, como ahora, siempre me hacen retornar a mi niñez esa extraña y lejana época feliz que apenas ya parece mía.
Veo edificios e imagino a sus habitantes tras las ventanas ya encendidas haciendo una vida normal, a gusto, ignoro cualquier problema que puedan tener para mi todos son libres y están contentos haciendo lo que les viene en gana... y pienso que puede que esa niña esté habitando aún tras esos edificios, quizás es por todo lo que ya no puedo, quizás ahora, las tardes me llevan más a un "nuevo final por fin" que a un nuevo principio tras el descanso de otra jornada llena de anécdotas, quéhaceres, diversión... vida.
Simplemente ver el efímero atardecer, sentir cómo decrece el ruído del día, de los coches, de las obligaciones y es sustituído por sonidos, melodías, visiones cuyo delicioso volumen aumenta... pájaros, brisa, cielo, colores, niños, juegos, autobuses de vuelta a casa... me transporta a una infancia casi onírica mientras mi actual yo sobrevive en su mayoría esperando, soportando, aguardando... como una eterna condena que empezó alguna vez.
...y sin poder "irme a soñar al fin" como antaño soñaba abrazando la almohada, pensando que todo era posible, que de hecho todo iba a suceder tal y como lo soñara aquella noche de cientos o miles... cuando aprendía apenas a caminar en lo incierto sin saber nada, antes incluso de entonces, cuando aún nada había ni siquiera sucedido.
Puede que empezara a hacer cosas de mayores demasiado pronto y sin embargo, aún tengo tanto que crecer, que hacer, que vivir, que aprender...
Ya casi es de noche, aún no cerrada.
Como escuché ayer al protagonista de una película... "tras seis veranos y dos millones de años".